¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas y contenido?
Considero que el aprendizaje no es algo trivial ni sencillo, que se pueda medir u observar en base a unas simples preguntas y contenidos, ya que repercute en el proceso de aprendizaje no únicamente con un aspecto memorístico que pueda retenerse por meses, semanas, días o simplemente por el momento al presentar un examen o cuestionario, el cual utilizaba la escuela tradicionalista, y en ocasiones muchos docentes la utilizan actualmente. De acuerdo a la lectura de Vargas problematiza el tema a partir de la nueva exigencia educativa: desarrollar competencias y hacerlo a partir de aprendizajes significativos y situados en la realidad. Lo primero que la noción de competencia nos ofrece es una asociación de ideas con la empresa y el trabajo, donde los logros que busca el mundo del trabajo son la competencia laboral sin importar desplazar a los demás, mientras que nuestra función es la competencia educativa en lo referente a mejorar los planes de estudio para que se logre enlazar los conocimientos del aula con lo requerido en la industria, pero si nos concentramos mucho en esa capacitación podríamos hacer de la educación una “formación automatizada y eficiente para ganar”, es decir, formar personas automáticas para entrar directamente a una maquila.
Debemos dejar de concebir la educación como un proceso que solo les da instrucción ya que los estudiantes solo reproducen los contenidos para pasar una materia o para cubrir con los requisitos de evaluación. Debemos hacer que el alumno adquiera el gusto por aprender y hacerle nacer el gusto por indagar más, que no solo se conforme con lo que se le da o se le informa.
Ahora que pasa cuando llevan una materia un semestre, y esta se encuentra ligada a otra que cursarán, se les hace un examen diagnostico y no recuerdan nada o la mayoría de los conocimientos adquiridos, entonces reflexionemos sobre la lectura donde dice” el ser humano aprende significativamente solo aquello que percibe como necesario para la sobrevivencia o el desarrollo de si mismo”. No recuerdan porque no tuvo permanencia en su cerebro porque no fue significativo, no le encontraron aplicación a su vida y por lo tanto no lo pueden evocar. Lo que sucede en las evaluaciones es que el alumno solo reproduce los contenidos para pasar la materia, no porque este consiente que le vayan a servir en su vida futura.
El docente debe desarrollar competencias donde se ponga al descubierto la capacidad que tiene el educando para poner en práctica los conocimientos adquiridos para resolver un problema, es decir, poner los contenidos en una situación problematizadora y que la resuelvan.
El maestro no le puede enseñar a nadie directamente, solo puede facilitar su aprendizaje. Nuestra función es crear las condiciones en el salón de clase para que el aprendizaje este dentro del interés del estudiante y se garantice de alguna medida que tal aprendizaje sea significativo.
Por lo tanto es fundamental articular en el proceso de enseñanza-aprendizaje las nociones: competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado.
Considero que el aprendizaje no es algo trivial ni sencillo, que se pueda medir u observar en base a unas simples preguntas y contenidos, ya que repercute en el proceso de aprendizaje no únicamente con un aspecto memorístico que pueda retenerse por meses, semanas, días o simplemente por el momento al presentar un examen o cuestionario, el cual utilizaba la escuela tradicionalista, y en ocasiones muchos docentes la utilizan actualmente. De acuerdo a la lectura de Vargas problematiza el tema a partir de la nueva exigencia educativa: desarrollar competencias y hacerlo a partir de aprendizajes significativos y situados en la realidad. Lo primero que la noción de competencia nos ofrece es una asociación de ideas con la empresa y el trabajo, donde los logros que busca el mundo del trabajo son la competencia laboral sin importar desplazar a los demás, mientras que nuestra función es la competencia educativa en lo referente a mejorar los planes de estudio para que se logre enlazar los conocimientos del aula con lo requerido en la industria, pero si nos concentramos mucho en esa capacitación podríamos hacer de la educación una “formación automatizada y eficiente para ganar”, es decir, formar personas automáticas para entrar directamente a una maquila.
Debemos dejar de concebir la educación como un proceso que solo les da instrucción ya que los estudiantes solo reproducen los contenidos para pasar una materia o para cubrir con los requisitos de evaluación. Debemos hacer que el alumno adquiera el gusto por aprender y hacerle nacer el gusto por indagar más, que no solo se conforme con lo que se le da o se le informa.
Ahora que pasa cuando llevan una materia un semestre, y esta se encuentra ligada a otra que cursarán, se les hace un examen diagnostico y no recuerdan nada o la mayoría de los conocimientos adquiridos, entonces reflexionemos sobre la lectura donde dice” el ser humano aprende significativamente solo aquello que percibe como necesario para la sobrevivencia o el desarrollo de si mismo”. No recuerdan porque no tuvo permanencia en su cerebro porque no fue significativo, no le encontraron aplicación a su vida y por lo tanto no lo pueden evocar. Lo que sucede en las evaluaciones es que el alumno solo reproduce los contenidos para pasar la materia, no porque este consiente que le vayan a servir en su vida futura.
El docente debe desarrollar competencias donde se ponga al descubierto la capacidad que tiene el educando para poner en práctica los conocimientos adquiridos para resolver un problema, es decir, poner los contenidos en una situación problematizadora y que la resuelvan.
El maestro no le puede enseñar a nadie directamente, solo puede facilitar su aprendizaje. Nuestra función es crear las condiciones en el salón de clase para que el aprendizaje este dentro del interés del estudiante y se garantice de alguna medida que tal aprendizaje sea significativo.
Por lo tanto es fundamental articular en el proceso de enseñanza-aprendizaje las nociones: competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado.
Me parecen muy acertados sus comentarios, me parece muy interesante donde hace referencia acerca el tema de la investigación, de parte del alumno ya que todos los alumnos están acostumbrados a no investigar, y quedarse con lo aprendido en la clase, creo que debemos emplear métodos para que el alumno aprenda a investigar.
ResponderEliminarEdilberto López Merino
Hola Gloria
ResponderEliminarMe parece muy interesante su reflexión. La frase que los estudiantes aprenden para pasar examenes, es un discurso que es frecuente y que uno se cuestiona al realizar un diagnóstico y/o otras actividades que reflejan esta situación. Por ello creo que situar el aprendizaje es uno de los mayores retos del docente.
Saludos
Oralia Miramontes
La escuela debe de olvidar la idea de capacitar al alumno para el desempeño de sus actividades profesionales y dedicarse a formar integralmente a la persona para su vida diaria, y la capacidad de investigación es una muy importante.
ResponderEliminarHola Mary Carmen
ResponderEliminarEl reconocer que el aprendizaje no debe ser superficial, a través de la valoración con preguntas simples sobre contenidos. Estoy convencida, que una de nuestras debilidades puede ser, no saber concretamente como valorar la transformación de ese conocimiento, pero esto implica una área de oportunidad a la que hoy, precisamente con capacitación como la que ahora estamos teniendo, nos permitirá solventar, aprendiendo precisamente a valorar la transformación de la conducta del estudiante a partir de esos contenidos. Una de las amenazas, creo que es el pasar por alto una dificultad de esta realidad.
Saludos Gloria
Hola Mary Carmen:
ResponderEliminarConsidero que una de las fortalezas es tener el interés por el aprendizaje desde una dimensión social y ética, una debilidad sería el situar el aprendizaje únicamente en los términos que el desarrollo de las competencias demanda, pareciera promover profesionales capaces del “qué hacer” y del “cómo hacerlo”, dejando preocupantemente fuera de la formación el “con quién” y el “para qué” hacer las cosas.
Saludos.